Nacional

Sheinbaum desmiente vínculos de administración anterior con crimen organizado

julio 13, 2026 · 2 min de lectura

Por Juan Pablo Ojeda

 

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reiteró este lunes, durante su conferencia de prensa matutina, que el gobierno encabezado por su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, mantuvo una política de estricta independencia respecto a cualquier grupo de la delincuencia organizada. La mandataria calificó de infundados los señalamientos mediáticos y políticos que sugieren posibles nexos institucionales.

Los registros de inteligencia y los informes de seguridad interna han sido revisados, según informó la titular del Ejecutivo, para confirmar la inexistencia de evidencia que sustente tales acusaciones. La presidenta enfatizó que la estrategia de seguridad se basó en el despliegue de la Guardia Nacional y la atención a las causas estructurales de la violencia, sin pactos paralelos.

Desde el inicio de su administración en 2024, Sheinbaum ha mantenido que la política de «no complicidad» es el eje rector del Estado mexicano. Esta postura, argumentó, se refleja en la continuidad de las operaciones de inteligencia financiera que buscan desarticular las redes económicas de las organizaciones criminales, en lugar de negociar con sus liderazgos.

En cuanto a los datos estadísticos, la presidenta mencionó que los indicadores de incidencia delictiva de alto impacto muestran una tendencia que, aunque con retos pendientes, no corrobora una supuesta protección estatal a grupos específicos. La administración sostiene que la evidencia es el único parámetro válido para las investigaciones judiciales en curso.

La mandataria también abordó la importancia de la transparencia administrativa, señalando que cualquier servidor público que haya tenido vínculos probados con la delincuencia ha sido sancionado conforme a la ley. Esta premisa se extiende a su propio equipo de gobierno, bajo un marco de cero tolerancia a la corrupción.

El contexto de estos señalamientos, según el análisis del Ejecutivo, responde a una agenda de polarización política que busca debilitar la legitimidad de las instituciones del país. La presidenta llamó a los medios de comunicación y a la oposición a presentar pruebas legales en las instancias competentes en lugar de recurrir a la especulación.

Finalmente, el gobierno de Sheinbaum concluyó que su compromiso con la legalidad es absoluto. La administración reafirmó que el Estado mexicano seguirá operando bajo el marco normativo vigente, sin subordinarse a intereses fácticos ni ceder ante la presión de actores que buscan desestabilizar la seguridad nacional.