Raúl Jiménez prioriza el éxito colectivo sobre récords individuales con México

Por Juan Pablo Ojeda
«Si meto goles, a la selección le va a ir bien, pero si ayudo con asistencias, igual será bueno. Mientras al equipo le vaya bien, estaré contento», declaró el delantero Raúl Jiménez durante el día de medios oficial de la Selección Mexicana en Los Ángeles. Las palabras del atacante del Fulham establecieron la línea discursiva de un plantel que prioriza la cohesión interna frente a las presiones individuales previas al anuncio de la lista mundialista.
Jiménez destacó las virtudes de la competencia promovida por el seleccionador Javier Aguirre, calificándola como una dinámica constructiva para el crecimiento del grupo. El delantero enfatizó la relevancia de capitalizar las condiciones del entorno actual, afirmando que el plantel posee la calidad necesaria que se suma a la ventaja logística de disputar los partidos del certamen internacional en condición de local.
Por su parte, el guardameta Guillermo Ochoa compartió su perspectiva respecto al cierre de su trayectoria profesional con el equipo nacional. «El camino llega a su fin y hay nostalgia, pero me preparo de la mejor manera para estar listo por si me toca jugar o estar atento si debo entrar de cambio», manifestó el arquero, quien aceptó el valor de disfrutar los detalles cotidianos del proceso de entrenamiento.
En el sector intermedio del campo, Edson Álvarez confirmó su recuperación física tras superar una cirugía de tobillo que puso en riesgo su participación regular. El mediocampista expresó su entusiasmo por re e integrarse a la dinámica competitiva del plantel, comparando su estado emocional actual con las sensaciones experimentadas durante su primera convocatoria internacional a los 18 años de edad.
La agenda de la fase de grupos presenta un panorama de alta exigencia competitiva para el conjunto dirigido por Javier Aguirre dentro del Grupo A. El debut del 11 de junio contra Sudáfrica, seguido de los duelos ante Corea del Sur y la República Checa, obligará al equipo a mantener un estándar de rendimiento regular. «Es un grupo de grandes selecciones. Vamos a jugar con respeto», puntualizó Álvarez respecto a los rivales directos.
El cuerpo técnico programó una sesión de trabajo de baja intensidad para este viernes con el objetivo de optimizar la recuperación muscular de los futbolistas de ligas europeas. Este entrenamiento precede al compromiso del sábado contra la selección de Australia en el Rose Bowl de Pasadena, escenario que registrará la última configuración táctica en el terreno de juego bajo el actual formato de prelista.
La toma de decisiones final concluirá el próximo lunes con la reducción del plantel a los 26 futbolistas autorizados por el reglamento de la competencia. Las posturas expresadas por los líderes del vestuario en Los Ángeles reflejan un consenso metodológico en torno a las disposiciones de Aguirre, fijando el objetivo común en el rendimiento colectivo por encima de los reconocimientos individuales.
