Hamás disuelve su administración en Gaza tras 19 años de control

Por Juan Pablo Ojeda
La organización Hamás confirmó este lunes 6 de julio de 2026 el cese definitivo de su administración civil en la Franja de Gaza, concluyendo un periodo de 19 años de control político ininterrumpido. La estructura gubernamental interna del enclave palestino inició este modelo de gestión en el año 2007, luego de una serie de enfrentamientos armados territoriales contra la facción de Fatah.
El anuncio oficial detalla la disolución inmediata del organismo ejecutivo que supervisaba la totalidad de los ministerios y despachos públicos dentro del territorio costero. Las funciones operativas de carácter civil serán transferidas al Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG), una entidad integrada por tecnócratas palestinos de perfil independiente.
El proceso de entrega-recepción del aparato burocrático se encuentra respaldado por el plan de paz diseñado e impulsado por el Gobierno de los Estados Unidos. Esta reconfiguración institucional se deriva directamente de los acuerdos establecidos en el último tratado de alto al fuego alcanzado entre las fuerzas combatientes e Israel.
Los lineamientos de la transición estipulan que las dependencias ministeriales, así como el personal técnico y administrativo de base, mantendrán sus funciones cotidianas para evitar un colapso operativo. La cúpula de Hamás precisó que el traspaso de facultades civiles no interrumpirá de manera inmediata sus labores de control policial y seguridad interna.
Los cuadrantes urbanos donde el grupo conserva un despliegue operativo activo continuarán bajo la vigilancia de sus cuerpos de seguridad locales durante el periodo de acoplamiento institucional. Los balances preliminares del sector público gazatí estiman que miles de empleados administrativos deberán homologar sus estatus laborales ante el nuevo comité gestor.
La comunidad internacional observa el desarrollo de este desmantelamiento administrativo como un paso crítico para el flujo regulado de recursos financieros destinados a la reconstrucción. Las agencias de fiscalización de las Naciones Unidas mantienen bajo reserva la viabilidad técnica del NCAG en un entorno donde los servicios básicos operan bajo niveles de destrucción severa.
El marco normativo que regirá la interacción entre los tecnócratas entrantes y las antiguas jefaturas departamentales de Hamás aún se encuentra en proceso de redacción por las comisiones bilaterales. Los reportes presupuestarios locales indican que el sostenimiento de la nómina pública dependerá de la liberación de los fondos de asistencia internacional congelados.
