Fin de tregua mundialista abre debate legislativo por incertidumbre del T-MEC

Por Juan Pablo Ojeda
La conclusión de la participación de la Selección Mexicana en el Mundial 2026 reactivó formalmente el debate legislativo en materia de política exterior y comercio internacional. El senador del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Luis Armando Melgar, formalizó el cierre de la denominada tregua emocional para señalar la falta de certeza jurídica que impera en torno al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
El legislador federal expuso que las condiciones actuales de la relación bilateral con la administración estadounidense impidieron concretar una renovación multianual automática del acuerdo estratégico. De acuerdo con los indicadores de riesgo presentados, el nuevo esquema de fiscalización obligará a los tres países firmantes a someter el documento a escrutinio técnico en periodos de 12 meses.
Las proyecciones del sector privado estiman que la periodicidad anual en las mesas de evaluación impactará los flujos de inversión extranjera directa programados para el segundo semestre del año. La falta de un horizonte contractual extendido altera los cálculos de depreciación de activos y la planeación de infraestructura logística en la frontera norte del país.
Frente a los señalamientos de la bancada del PVEM, la Secretaría de Economía emitió un informe técnico para detallar el estado legal que guarda el acuerdo trilateral. El titular de la dependencia, Marcelo Ebrard Casaubón, precisó que el tratado mantiene su vigencia operativa plena y que las revisiones calendarizadas forman parte de los mecanismos de control ordinarios.
El desglose oficial del ministerio de economía aclara que la negativa estadounidense para prorrogar el acuerdo hasta el año 2042 no equivale a una rescisión del convenio. Los equipos técnicos activarán un protocolo de mesas de trabajo continuas que se prolongará de manera regular hasta el año 2036, garantizando la continuidad de los aranceles preferenciales.
Los registros estadísticos de la dependencia federal indican que el intercambio de mercancías entre México y Estados Unidos supera los 800 mil millones de dólares anuales. La permanencia de las reglas de origen actuales previene afectaciones directas a las cadenas de suministro de los sectores automotriz, aeroespacial y agroindustrial asentados en el territorio nacional.
Las autoridades encargadas de la política comercial confirmaron que el próximo 20 de julio se llevará a cabo el primer encuentro presencial con los negociadores norteamericanos. La agenda formal de la reunión priorizará el establecimiento de las reglas de operación para las auditorías anuales y la resolución de las controversias técnicas pendientes.
