Internacionales

Díaz-Canel denuncia estrategia de asfixia económica de Trump contra Cuba

junio 5, 2026 · 3 min de lectura

Por Juan Pablo Ojeda

 

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció formalmente que la administración estadounidense encabezada por Donald Trump ejecuta una estrategia de asfixia económica, financiera y energética orientada a inducir un colapso social en la isla. Durante una entrevista concedida al medio español elDiario.es, el mandatario cubano cuantificó los impactos estructurales que el endurecimiento de las sanciones norteamericanas genera en los sectores productivos estratégicos del país caribeño.

El desglose técnico de la situación económica cubana muestra afectaciones críticas en la agricultura y el turismo, este último considerado la principal fuente de divisas extranjeras para las arcas del Estado. Las restricciones bancarias y la persecución financiera internacional han reducido el margen de transacciones comerciales, limitando la capacidad de importación de insumos médicos básicos para el sistema de salud pública y materias primas industriales.

En el rubro energético, la interrupción en las cadenas de suministro de hidrocarburos ha generado un déficit operativo en las centrales termoeléctricas del país. Díaz-Canel puntualizó que el cerco logístico impide la llegada regular de buques cisterna, lo que compromete la estabilidad del sistema eléctrico nacional y penaliza la productividad de las empresas estatales y los esquemas de transporte urbano.

Frente a la posibilidad de un escenario de intervención militar por parte de Washington, el Ejecutivo cubano mantiene activa la doctrina de defensa de la «guerra de todo el pueblo». Los cálculos estratégicos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias anticipan que un despliegue bélico en territorio insular derivaría en cientos de miles de bajas civiles, pero generaría costos humanos y materiales insostenibles para las fuerzas invasoras.

La proyección de variables macroeconómicas indica que la parálisis del sector hotelero, motivada por la reactivación de leyes extraterritoriales estadounidenses, ha congelado inversiones europeas clave. El mandatario cubano rechazó la catalogación de Cuba como un «Estado fallido», argumentando que los indicadores de resiliencia institucional de los ministerios sectoriales contradicen la tesis del desmoronamiento administrativo.

Los flujos logísticos globales hacia la isla registran una contracción debido al temor de las navieras internacionales a ser sancionadas bajo el Título III de la Ley Helms-Burton. Esta normativa penaliza a las corporaciones de terceros países que utilicen propiedades nacionalizadas por la Revolución Cubana, afectando directamente el flujo de capitales provenientes de la Unión Europea y el continente asiático.

La administración de Díaz-Canel sostiene que el sostenimiento de los subsidios sociales y la distribución racional de la energía remanente forman parte de la estrategia de contingencia para mitigar los efectos macroeconómicos del cerco. El balance del ejercicio fiscal en curso prioriza la asignación de recursos limitados a la producción local de alimentos para contrarrestar la dependencia histórica de las importaciones.