Nacional

Sheinbaum desafía la credibilidad de la DEA en medio de tensiones bilaterales

julio 15, 2026 · 3 min de lectura

Por Juan Pablo Ojeda

 

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lanzó hoy una crítica sin precedentes contra la Administración para el Control de Drogas (DEA), marcando un punto de ruptura en el diálogo de seguridad con Washington. Tras reportes que insinúan complicidad oficial con el crimen organizado, la mandataria exigió que la agencia estadounidense examine su propio desempeño, alegando que el consumo doméstico de sustancias es el verdadero motor del mercado ilícito.

Voceros del gobierno de Estados Unidos han guardado silencio oficial respecto a la respuesta de la presidenta mexicana, aunque fuentes del Congreso estadounidense indicaron que las declaraciones de Sheinbaum complicarán los planes de asistencia financiera destinados a la profesionalización de las aduanas mexicanas. La tensión es palpable en los pasillos diplomáticos de ambos lados de la frontera.

La oposición política en México, encabezada por el bloque legislativo conservador, ha criticado duramente la postura de la mandataria, argumentando que el enfrentamiento con la DEA solo agrava la percepción de impunidad. «La negación no es una estrategia de seguridad», declaró un líder de la oposición en la Cámara de Diputados, instando al gobierno a permitir una auditoría internacional.

Por otro lado, figuras académicas cercanas al proyecto de gobierno han respaldado la postura de Sheinbaum, destacando la importancia de establecer «líneas rojas» en la relación bilateral. Sostienen que cualquier intento de las agencias de inteligencia extranjeras por socavar la legitimidad de las instituciones mexicanas debe ser respondido con firmeza para evitar injerencias indebidas en la política interna.

La Casa Blanca, por su parte, enfrenta un dilema: mantener una postura firme sobre los reportes de inteligencia que llegan al despacho oval o priorizar la estabilidad de la relación con México. La inmigración, el comercio y la seguridad son pilares interconectados; un tropiezo en uno podría comprometer la agenda completa del presidente estadounidense.

Expertos en inteligencia militar han señalado que este tipo de fricciones son contraproducentes para el intercambio operativo real. «El trabajo en campo requiere confianza mutua», comentó un exfuncionario de la inteligencia estadounidense. «Cuando el discurso se vuelve público y hostil, la cooperación técnica se reduce a lo estrictamente necesario».

El escenario actual sugiere que el caso no se resolverá en el corto plazo. Con la mira puesta en la próxima Cumbre de Líderes de América del Norte, el clima diplomático se percibe cargado de incertidumbre. La capacidad de Sheinbaum para mantener su postura frente a las presiones internacionales será puesta a prueba en las próximas semanas, en un momento donde México requiere fortalecer su posición global ante los cambios geopolíticos globales.